• Paula Farias

¿Quieres ser un mejor líder en remoto?

Actualizado: 28 de jul de 2020

En estos días posiblemente te encuentres bajo el nuevo desafío de liderar desde la distancia o de forma remota; o puede ser que lleves un tiempo gestionando un equipo bajo esta nueva modalidad.


Es posible que te estés preguntando si deberías ajustar tu estilo de liderazgo o deberías mantenerlo.


Pues como tú, hoy en día se encuentran muchísimos profesionales. El teletrabajo nos coronainvadió y aunque puede ser que al comienzo todo este proceso se mostrara abrumador, seguramente con el paso de los días, irás encontrando las ventajas (que son muchas, pero ya las dejaremos para otra publicación).


Como nos pasaría en muchas situaciones debemos aprender haciendo, seguramente aún no recibes formación sobre gestionar tu equipo a distancia, pero no te preocupes, seguramente pronto todas las formaciones de liderazgo contarán con un modulo de "Liderazgo Remoto". Para que puedas ir anticipando te proponemos tres elementos que podrías incorporar en tu gestión como líder de un equipo remoto:


1- Establecer Objetivos Claros


Establecer objetivos a nivel organizacional es la base de muchas organizaciones y que estos objetivos, puedan ser compartidos en todos los niveles y comprendidos por todos los involucrados es esencial. Para ello, seguramente los objetivos de tu área han sido entregados por tus superiores y así como ellos te lo han transmitido, tendrás que gestionarlos en tu equipo. Sin embargo, ahora el reto es doble, ya que tendrás que implementarlos o supervisarlos de forma remota.


Como primer paso te recomendamos comprender que existen diferentes niveles de madurez en los equipos de trabajo, no es lo mismo un equipo que tiene años trabajando juntos, a uno que se está formando hace un par de meses, posiblemente aquellos que tienen más tiempo trabajando puedan tener una metodología de gestionarse mas desarrollada y el logro de los objetivos pueda ser más fácil, ya que conocen las dinámicas internas de la organización, optimizando sus tiempos y tareas.








Para este tipo de equipos, recomendamos un establecimiento de objetivos semanales y mensuales, con canales de comunicación abiertos para que puedas ayudarles en eventualidades que no puedan gestionar de forma autónoma, posiblemente lo que ya estas haciendo en la actualidad, de forma presencial. Sin embargo, cuando ya no tienes a este equipo a la vista, es tiempo que comiences a cosechar lo que has sembrado y les des espacio y la tranquilidad que confías en ellos. Por eso, una supervisión cercana, pero con libertad, podría generar un compromiso mayor. Lo importante es que trasmitas esta confianza y que ellos logren sentirlo. En primer lugar, ayúdales con todas las dudas iniciales de comunicación que podrían tener, tanto técnicas, funcionales o de organización, y ya verás que a corto plazo acabarán tomando el ritmo de trabajo y todo será fluido.

Para aquellos equipos que se están formando, o bien que por diferentes motivos no tienen experiencia trabajando juntos, sugerimos, un establecimiento de objetivos a corto plazo y de seguimiento diario. Es importante establecer lo que esperas que ellos hagan, cuando lo deben hacer y si hay un entregable, debes dejarlo muy claro. Estos tres puntos deben ir de la mano, ¿Qué?, ¿Cómo? y ¿Cuando?.


Debes comprender que ahora este equipo no te ve, a menos que hagas una conferencia virtual, y posiblemente si llevas poco tiempo trabajado con ellos, tengan la creencia que cuando te escriban o te llamen, puedan molestar. Antes podían verte, acercarse cuando sabían que estabas libre, ahora no tienen esa oportunidad, por lo que establecer objetivos claros es fundamental y también indicarles los canales en que deberán comunicarse en caso que algo pueda entorpecerles el trabajo. Con un buen seguimiento inicial, y con los canales de comunicación internos y externos (chat, correo, etc) claros, la supervisión inicial se alejará y podrás tener un equipo funcionando en armonía, confiando en ellos y ellos confiando en ti.


Puedes comenzar con una reunión virtual, por ejemplo; por la mañana, y si lo ves necesario otra a media tarde. Luego a lo largo del día algunos mensajes de ofrecimiento de ayuda a través del correo o chat interno, siempre serán bien recibidos y generarás en ellos la tranquilidad de que estás accesible. Puedes organizar videollamadas con parte del equipo, con aquellos que realmente deben estar en la reunión o que son indispensables, de tal forma que no se haga uso abusivo de las reuniones virtuales, debes dejarles espacio para avanzar y hacer el trabajo.


Esto me recuerda cuando comenzaba mi aprendizaje para andar en bicicleta. Al comienzo, mi hermano llevaba la bicicleta, y en la medida que yo iba desarrollando la habilidad y mi confianza de estar al mando en la bicicleta, el iba soltándola y dejándome espacio, hasta que sin darme cuenta, ya no lo tenia a mi lado, pero sabia que estaría en caso que lo necesitará.


2- Definir canales de comunicación


Es importante definir los canales de comunicación, para ello, lo primero es definir cuales tienes y para qué utilizarás cada uno. Por ejemplo: si tienes un programa de chat interno o panel corporativo, deja un canal abierto para que las novedades del equipo sean notificadas a través de este panel (mural o chat), indicando que será corporativo. Y para las conversaciones informales dejar otro canal (Whatsapp).


Deja espacios para que tu equipo se comunique de forma informal, así también en algunas de la reuniones, deja espacio al comienzo, para saber cómo se encuentran y donde puedan compartir las novedades que tengan (no laborales). Ya no se ven a diario, por lo que dar fuerza al equipo, es hacerles sentir escuchados, aún estando lejos.


3- Confianza


¿Cuántas frases sobre confianza hemos escuchado? Cientos! Posiblemente recordarás más de algunas, pero te invito a quedarte con la de Hemingway "La mejor forma de averiguar si puedes confiar en alguien es confiar en él"


Estás en una posición, donde deberás hacer un salto al vacío y confiar en tu equipo, si no lo haces, posiblemente no lograrás llevarlos a ese nivel que necesitas.



Este punto tal vez sea el más difícil de todos, ya que es un acto de fe, sin embargo, independiente de lo que pueda resultar, y si realmente quieres llegar a ser el líder de tu equipo, debes confiar en ellos y fomentar la confianza en todos sus integrantes.


La confianza es la base para trabajar de forma remota. Ya no puedes ver lo que tu equipo hace o deja de hacer, por lo que solo debes confiar en que estarán haciendo lo que deben estar haciendo.


Generar confianza establece relaciones fiables y duraderas.


Ahora que tienes estas 3 recomendaciones, ¿Qué harás?, si tienes dudas, escríbenos y te ayudamos a ponerlas en práctica.


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